El fiasco que le faltaba al Madrid
La Liga se había convertido en las últimas semanas en el bálsamo para los problemas del Real Madrid. El conjunto blanco dejó atrás el desastre copero ante el Albacete y la estrepitosa derrota posterior en Champions que le costó el Top-8 gracias a los buenos resultados de la Liga.
Por eso, los estropicios en otras competiciones, el Madrid los arreglaba en el campeonato doméstico, donde se estaba comportando con una solidez en los resultados que le llevó a recuperar el liderato tras acumular ocho victorias seguidas. Cinco desde la llegada de Arbeloa al banquillo blanco. Sin embargo, la paz liguera para el Madrid llegó a su fin con la derrota ante Osasuna. Era el fiasco que le faltaba al conjunto blanco tras unas semanas convulsas. Y en concreto, era el traspié que Arbeloa había conseguido esquivar hasta ahora.
El técnico, tras los fiascos en Copa y en Champions, había conseguido mostrarse intratable en ‘su’ Liga particular. Pero la racha tocó a su fin con una nueva derrota dolorosa que devuelve al Madrid al punto de partida tras haber encadenado cuatro victorias seguidas con las que parecía estar remontando el vuelo. "Nos faltó velocidad. Ante cualquier bloque bajo hay que mover más rápido el balón. Necesitamos tener desborde por ambos lados. Volcamos mucho por banda izquierda, que es normal, pero así somos fáciles de defender", explicó el entrenador sobre el fútbol predecible hasta la saciedad de los suyos.
Un equipo necesitado de alegrías
Sin embargo, la Liga ya no es talismán para un Arbeloa que ha conoce la derrota en las tres competiciones en las que ha dirigido al Madrid: Copa, Champions y Liga. La derrota escuece porque tras alzarse con el liderato la semana pasada, en la primera defensa del mismo podría ver cómo se esfuma un logro que había generado entusiasmo en un equipo muy necesitado de alegrías. Si gana el Barça, al Madrid le habrá durado un suspiro ser líder de la Liga. Otro golpe para un equipo que no consigue de ninguna manera hacerse con una racha de victorias en condiciones. Esta vez se queda en cuatro consecutivas antes de volver a la casilla de salida. "No recuerdo apenas ocasiones del Madrid", sentenció Raúl García.
Arbeloa deberá lidiar con otro momento delicado porque el equipo a los tropiezos en Copa y Champions, se une ahora el de la Liga. Cuando parecía que el Madrid empezaba a dejar atrás las dudas, Osasuna golpeó donde más duele y a sólo cuatro días de otra final para los blancos en Champions. Y lo más preocupante, la imagen de la impotencia y la necesidad urgente de juego. "Tenemos que seguir insistiendo, para ver qué hicimos bien el martes y hoy no. Quedan muchísimos partidos. Tenemos mucho margen de mejora. Si no estás al 100%, cualquiera te pude ganar", zanjó.