Casi 300 días después, Jayson Tatum volvió a jugar un partido. Y la NBA tiembla con el regreso de un jugador diferencial en un equipo al que, en su ausencia, le ha ido mucho mejor de lo que todos pensaban. La estrella de los Celtics se rompió el tendón de Aquiles el 12 de mayo del año pasado durante la semifinal de la Conferencia Este ante los Knicks. Han pasado 10 meses y ya está de vuelta: 15 puntos, 12 rebotes y siete asistencias en 27 minutos en el triunfo sobre los Mavericks por 120-100. Primer aviso.
Me siento agradecido. El hecho de haber podido jugar hoy fue una gran victoria para mí
"Todavía me queda mucho camino por recorrer, pero este fue un gran paso", dijo Tatum, al que se vio fallón (6/16 en tiros de campo con 3/8 triples) y falto de ritmo. Normal. "Me ha costado mucho llegar a este punto. Noches y días soñaba con este momento, con la ilusión y con el público. Intentaba ponerme al día con la velocidad, pero sentía que iba un paso por detrás o que iba demasiado rápido", explicó.
Fue titular, pero no anotó hasta que restaban 1:16 para el descanso. Ansioso, falló sus seis primeros lanzamientos, incluido un mate sencillo. Hasta que Kevin Prichard erró un triple y él atrapó el rebote ofensivo para machacar sin caer al suelo. El TD Garden enloqueció. En el siguiente ataque, un tiro exterior desde una esquina. Tatum había vuelto.
Restricción de minutos
Probablemente, el alero tendrá restricción de minutos durante un tiempo. El objetivo es integrarle en una maquinaria que ha funcionado bien sin él. Tras su grave lesión, los Celtics desmantelaron la plantilla con la que ganaron el anillo de 2024: traspasaron a Jrue Holiday y Kristaps Porziņģis y dejaron que Al Horford se fuera a Golden State. Tres piezas clave que volaban. Olía a año de transición a la espera de la recuperación de su estrella.
Nada de eso. Boston, con Joe Mazzulla como principal candidato a ser el mejor entrenador del año, se las ha apañado para tener un balance de 42-21 tras el triunfo sobre los Mavericks. En el Este, sólo los Pistons están por delante. En toda la NBA habría que sumar a los Thunder y a los Spurs. "No puedo elogiar lo suficiente al grupo y al cuerpo técnico por cómo afrontaron la temporada, cómo compitieron y jugaron juntos cada noche", alabó Tatum. Con él, los Celtics hacen un 'fichaje' que, de integrarse pronto, puede hacerles máximos favoritos al anillo.
Me ha costado mucho llegar a este punto. Noches y días soñaba con este momento, con la ilusión y con el público
Sus compañeros agradecieron el esfuerzo realizado por él para regresar cuanto antes. "Le felicito por arriesgarse para volver y formar parte de algo más grande. Creo que esa es su mentalidad. Sé que la organización lo agradece porque no tenía por qué hacerlo y nadie lo presionó, pero él quería estar ahí", valoró Jaylen Brown, el mejor ante los Mavericks con 24 puntos.
Hugo González: 19 minutos
Derrick White hizo 20 y Neemias Queta, 16+15. A Hugo González, de primeras, no le afectó demasiado el regreso de Tatum. Jugó 19 minutos y anotó dos triples con 2/3 en triples, atrapó dos rebotes y repartió dos asistencias. La mala noticia para los Celtics fue la lesión de Nikola Vucevic, que se rompió el dedo anular de la mano derecha. Sólo pudo jugar dos minutos y probablemente deba estar un mes de baja.
Tenía una idea de cómo iba a ir mi carrera y, una noche, cambió. Cuando sucedió me lesioné, me dejó sin aliento y me hizo replantearme muchas cosas
Mirando atrás, Tatum recordó el partido en que se lesionó y cómo el suelo se abrió bajo sus pies. "Tenía una idea de cómo iba a ir mi carrera y, una noche, cambió", reconoció el alero que cree que "ningún atleta piense que alguna vez se va a lesionar, al menos yo no. Nunca se me pasó por la cabeza. Sentí que hice todo bien, cuidé mi cuerpo y no hice trampas. Así que, cuando sucedió... Me dejó sin aliento y me hizo replantearme muchas cosas".
Ahora, casi 300 días está de vuelta y se siente "agradecido. El hecho de haber podido jugar hoy fue una gran victoria para mí".

