“Estamos viendo a Larry Bird, es una reencarnación
No son pocas las ocasiones en las que Luka Doncic ha sido comparado con Larry Bird. Desde sus primeros años en Dallas Mavericks con severos ejemplos en mano. Un cuerpo de alero en una supuesta posición para la que no está diseñado, en su caso la de base, de piel nívea y movimientos suavemente articulados. A esto hay que sumarle la magia de esas manos.
Ahora ya no juega para los Mavericks, lo hace en los Lakers, y continúa sentando cátedra. Curiosamente en el archienemigo del equipo que dio la gloria a Larry Bird, Boston Celtics, tres veces campeón (1981, 1984, 1986) y enzarzado en una batalla generacional con ‘Magic’ Johnson. Luka busca en Los Ángeles su primera corona, espera que sea pronto.
Doncic se sitúa en el Olimpo de la liga norteamericana en estos momentos. Los Lakers están sostenidos sobre sus hombros. De él depende una de las franquicias, si no la que más por historia y pedigrí, de mayor importancia en ese ecosistema.
En la última visita a Chicago, tierra de éxito de Michael Jordan, 46 puntos y 12 asistencias para el mago de Liubliana. Al verlo se resalta un comentario de Stacey King, exjugador de los Bulls -y tricampeón en el primer triplete- que ahora ejerce labores de comentarista en la tele local: “Todo el mundo habla del próximo Michael Jordan. Éste es Larry Bird. Es una reencarnación de Larry Bird. Para todos los niños que nunca vieron jugar a Bird: los pases que hace este chico son al estilo de Larry”.
Doncic está ahora mismo entre los favoritos para hacerse con el trofeo de mejor jugador de la temporada, que se le resistió en Dallas y también lo hace desde que hace justo un año aterrizara en los Lakers para convertirse en su emblema para el futuro.
Años atrás ya había sido un célebre compañero de Bird en los Celtics, Cedric Maxwell, el que vio en Doncic a una “reencarnación” del ‘33′: “Éste sería el Larry Bird de la década de 2020. Es exactamente como jugaría ahora. Lo más importante es que Luka tiene una arrogancia y una petulancia que parece que vienen directamente de la sangre de Larry Bird”. El de Indiana, ahora con 69 años, es una de las figuras más reconocibles del siglo pasado y ampliamente considerado uno de los quince mejores jugadores de la historia: en regular season promedió un doble-doble, 24,3 puntos y 10,1 rebotes, pero es que además fue MVP de las Finales en dos ocasiones; 1.061 partidos en total, doce participaciones en el All-Star, tres trofeos de campeón del Concurso de Triples, número retirado en universidad y franquicia, integrante del Dream Team y el Salón de la Fama, etc.