Bochorno de los Nets en el derbi neoyorquino
Para los Knicks se ha hecho la luz. Para los Nets, todo lo contrario. El enfrentamiento de la ciudad de Nueva York entre Manhattan y Brooklyn se saldó este miércoles en el Madison Square Garden con una paliza sin precedentes en la que los locales salieron con una sonrisa de oreja a oreja e incluso sed de venganza. No precisamente contra sus vecinos, sino por la mediocre situación en la que se habían visto envueltos las dos últimas semanas a pesar de mantener la tercera plaza de la Conferencia Este. Habían caído en nueve de los últimos once encuentros. En la cita anterior, la de los Mavs, salieron abucheados por una parroquia que no se caracteriza por la paciencia infinita. Hasta Jalen Brunson se obligó a ejercer de líder absoluto y reunir a todos los jugadores para conminarles a que espabilaran. En ese lado de la historia se ha reaccionado con contundencia.
Un marcador de 120-66 que escuece y alarma. Más si se comprueba cómo se ha dado. El +54 de los Knicks es la diferencia más holgada de siempre por su parte en un partido de NBA, además. Pero es que los Nets bajaron los brazos en demasía: 32-10 en el último periodo cuando sólo tenían que maquillar su mala actuación. La desembocadura es un auténtico bochorno en uno de los duelos regionales que suele tener más picante en la Liga. Si bien ambos equipos van por caminos divergentes, en cuando a objetivos y estatus, una cosa es una cosa y ésta es otra. Los equipos empiezan a posicionarse en la parte baja de la tabla para contar con mejores posibilidades de elegir a jóvenes valores, es lo de siempre, pero que no falte decoro.
Los Nets incluso abrieron el partido al alza, con dos triples de Egor Demin. Es lo único que hizo el ruso anoche. A partir de ahí, con catorce puntos sin freno, la bajada se hizo pronunciada para los de Jordi Fernández, que como capitán del barco asumió la responsabilidad de lo que ocurrió. Wizards y Pacers, en su conferencia, y Pelicans y Kings en la otra no paran de perder y están por debajo de ellos en la clasificación, una pugna por no perder que el entrenador de Badalona ha rehuido desde que está en el cargo de entrenador principal.
A tenor de lo pasado, es la lucha en la que están. Con un 29% en tiros de campo o perdiendo la batalla del rebote también por 29, por destacar un par de aspectos, no se lucha de tú a tú con nadie. Brunson (20), errático en tiros exteriores, y Shamet (18), con seis triples sin fallo, son lo rescatable a nivel individual y más con esas características. Michael Porter, que podría ser traspasado para continuar con la reconstrucción de plantilla, fue el destacado de Brooklyn Nets: 12 tantos.
Los Knicks han andado una travesía por el desierto en enero, con el calendario cargadísimo, como les ha ocurrido a otros conjuntos. En su caso hablamos de una franquicia que está a punto de dar el gran salto, o eso creyeron cuando despidieron a Thibodeau y ficharon a Brown, y por fin luchar por el título hasta el final. Era preocupante ver el nivel que habían puesto sobre la mesa en este inicio de año natural, incluso con una llamada de atención entre los propios miembros de la plantilla. Las aguas han regresado a su cauce en esa parte del río.
El encuentro no tuvo verdadera historia. 38-20 en la manga inaugural, ningún ánimo de remontada y parciales abusivos por parte local. Tiempo para que el MSG disfrutara de jugadores a los que no ve mucho sobre el parqué: Diawara, Kolek, Hukporti... Poco que contar.
Otros resultados de la jornada en la NBA:
- Kings 109 - Raptors 122
- Bucks 102 - Thunder 122
- Pelicans 104 - Pistons 112
- Celtics 119 - Pacers 104
- Hornets 87 - Cavaliers 94
- Grizzlies 122 - Hawks 124