Aday Mara apunta a la primera ronda del draft de la NBA
Aday Mara cambió en verano UCLA por Michigan en busca de un protagonismo que no tenía. Y la apuesta le está saliendo bien. La temporada del pívot español de 2,21 metros es notable y eso se traduce en un ascenso en las previsiones de un draft lleno de talento: Darryn Peterson, AJ Dybantsa, Cameron Boozer, Caleb Wilson... Las últimas elaboradas por medios de prestigio, como Bleacher Report, le colocan en el puesto 28. ESPN, uno por detrás.
Webs especializadas en jóvenes talentos le situaban desde el 25 de Draft Room al inicio de la segunda ronda. Si Mara consiguiera hacerse un hueco en la primera, tendría que atenerse a una escala salarial ya establecida, pero si cayera por debajo del puesto 30 sería libre de negociar el salario y la duración de su primer contrato con la franquicia que se hiciera con sus derechos en la NBA.
El crecimiento de Mara, al que la FEB sigue muy de cerca y visitó recientemente, ha sido considerable esta temporada. El entrenador Dusty May está sacando de él en los Wolverines lo que Mick Cronin no pudo en UCLA. Ha jugado 22,8 minutos de media en 29 encuentros y tiene promedios de 11,3 puntos, 7,0 rebotes, 2,4 asistencias y 2,8 tapones. Estadísticas que prácticamente duplican las de la campaña pasada. El gigante maño es el tercer mejor taponador de la NCAA, pero el pánico que infunde en los rivales con su gran envergadura no sale reflejada en esas cifras. Son muchos los tiros que obliga a cambiar.
Un generador gigante
La visión de juego sigue siendo una de las virtudes que más se destaca de Mara. En unos tiempos en los que todos los entrenadores buscan generadores, el español puede hacerlo con su gran capacidad de pase, algunos de fantasía. Con su tamaño, ve el juego desde otra dimensión y sus larguísimos brazos le permiten dar asistencias que otros no pueden.
El perfil de Mara podría encajar en la NBA, que nuevamente vuelve a fijarse en los jugadores de gran talla, aunque lejos del prototipo de hace años. Los dinosaurios han dejado paso a los unicornios, jugadores muy altos que se mueven con facilidad, que generan juego y que pueden abandonar de la zona para abrir el campo en ataque o para defender. El español se ha atrevido con algunos triples esta temporada, aunque su porcentaje es discreto (28,6%). Más preocupante es el de tiros libres (48,6%), su principal aspecto a mejorar.
La temporada de Mara no sólo está siendo buena por su crecimiento individual. En lo colectivo, Michigan tiene un balance de 24-1, el mejor en la historia del programa de los Wolverines, y, con el March Madness a la vuelta de la esquina, está entre las aspirantes al título.

